Gonzalo Villar - 6 Octubre 2015

España y el caos energético

En España, por desgracia, estamos acostumbrados a constantes cambios e indefiniciones en materia de energía, pero en esta ocasión la situación actual es un completo disparate: están legisladas las sanciones, pero no los aspectos sobre los que se sanciona.

El 25 de octubre de 2012 se publica la Directiva 2012/27/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a la eficiencia energética. Dicha Directiva fija la obligatoriedad de la realización de una Auditoría Energética antes del 5 de diciembre de 2015 para todas las grandes empresas, entendiendo como tal aquellas que ocupan a más de 250 personas y cuyo volumen de negocios anual excede de 50 millones de euros o cuyo balance general anual excede de 43 millones de euros.

Hasta aquí, todo bien. Si obviamos que aún no ha pasado al Congreso de los Diputados el Real Decreto que regula esta obligatoriedad, así como el alcance de las auditorías o la capacitación de los auditores. La situación, a 6 de octubre, es que quedan dos meses para que venza la fecha establecida en la Directiva y las empresas empiezan a inquietarse. Con razón, cuando la realidad es que pueden ser sancionadas por no hacer estas auditorías.

La realidad es que a día de hoy, se ha transpuesto una parte de esta Directiva, desacando el Real Decreto 235/2013 que regula la certificación energética de edificios, o el Real Decreto Ley 8 de 2014, que fija el régimen sancionador para las empresas que no realicen auditorías energéticas antes del próximo (y alarmantemente cercano) 5 de diciembre. Antes de que consultéis las 172 páginas de este RDL os optimizamos la gestión: son los artículos 80 a 86. Así que la situación es pintoresca: me pueden sancionar, pero aún no está claro por qué. Lo cual es sin duda un caldo de cultivo para una buena recaudación.

El 5 de diciembre de este año, una infracción muy grave es la no realización de la auditoría en plazo con una sanción de 30.000€ a 100.000€, o una grave, que el alcance o la calidad de la misma no sea la legalmente exigida. En este caso hablamos de 3.000€ a 30.000€.

No obstante, olvidémonos de la normativa, los plazos y el desorden energético generalizado y fijemos el background actual. Queramos o no, en Europa (y por ende en España) se han fijado las líneas maestras en materia energética, y son meridianamente claras: Las empresas deben gastar menos en energía. Para ello deben emprender acciones de mejora planificadas y ordenadas, y esto sólo es alcanzable mediante Auditorías Energéticas periódicas o a través de la implantación de un Sistema de Gestión de la Energía (por ejemplo ISO 50001). Y si no toman estas medidas, serán sancionadas.

QE2 eConsulting es consciente de esta encrucijada y está especializada en gestión energética.