CAEs: GANA DINERO POR AHORRAR ENERGÍA

CAEs: gana dinero por ahorrar energía
Todo el mundo quiere ser sostenible. La descarbonización y el cambio climático son ya de la familia. Pero no seamos ingenuos; eso cuesta dinero. Pero la situación ha cambiado: entran en juego los CAEs. Hoy, te explicamos cómo funcionan.

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Todo el mundo quiere ser sostenible. La descarbonización y el cambio climático son ya de la familia. Pero no seamos ingenuos; eso cuesta dinero.

Tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia, la consecuente crisis energética que trajo la subida de los precios del gas hizo que, por fin, aflorase un interés más que intenso por ahorrar energía.

Las placas fotovoltaicas alicataron nuestros paisajes y el precio del kWh era monitorizado por telediarios que, como su nombre indica, nos daban el parte diariamente, con la correspondiente mala leche, cuando no angustia.

Asistimos a un nuevo momento de tensión: Israel en guerra con Hamás, miles de muertos inocentes y ahora, para colmo, se suma la crisis con Irán, mayor productor de petróleo a nivel mundial, lo que hace asomar de nuevo el fantasma de la subida de precios.

Es hora, por tanto, de emprender acciones en materia de ahorro energético, pero nos solemos topar con un obstáculo conocido. Te hablo, querido lector, del retorno de inversión.

Las subvenciones: ¿buenas o malas?

En QE2 somos expertos en acciones de mejora energética. Medimos con el objetivo de localizar oportunidades, hacemos auditorías energéticas con propuestas de ahorro energético e implantamos sistemas de gestión de la energía.

Cuando hacemos una propuesta, siempre la acompañamos de la tríada de la inversión: TIR, VAN y Payback.

Ni que decir tiene, que en ese Payback se deben contar las subvenciones que se encuentren al alcance, cuando y de quien sea: ayudas regionales, estatales o mediopensionistas… cualquier ayuda es bien recibida.

Pero de nuevo, bajemos a la realidad. Las subvenciones son, utilizando un eufemismo, complejas. La realidad es que las subvenciones están, sí, pero tampoco se les espera. Y cuando vienen ha pasado tanto tiempo que ya no cumplen el objetivo para el que fueron solicitadas. Pero es que ya, si la subvención es vía Ministerio, la carga burocrática es tal, que muchas veces las empresas se plantean si entrar en ese jardín.

Y si encima, la subvención es para eficiencia energética a través del IDAE, directamente pasas palabra.

Llegan los CAEs

Hasta ahora, la cosa funcionaba más o menos así: las comercializadoras energéticas – principalmente electricidad y gas – estaban (y están, pero ahora con matices) obligadas a poner dinero en lo que se llama el FEE o Fondo de Eficiencia Energética.

El Gobierno cogía ese dinero y lo destinaba a subvenciones para eficiencia energética, formación y acciones de todo tipo encaminadas a mejorar el desempeño energético del país. Aunque, básicamente, subvenciones.

Bien, pues vamos con los matices, porque la situación ha cambiado. El Gobierno se ha dado cuenta de que esto es poco eficiente y ha copiado una herramienta que está ampliamente desarrollada en otros países de Europa: los CAEs o Certificados de Ahorro Energético.

En resumen y para lector@s en diagonal: ahora las comercializadoras pueden ejercer esta obligación legal de poner dinero de dos maneras: aportando directamente al FEE o comprando CAEs. Se abre la veda.

Aviso para lector@s: vienen curvas. La cosa no es sencilla de explicar, así que vamos a intentar hacerlo de la forma más simple posible.

¿Qué es y cómo funciona un CAE?

Según el Real Decreto 36/2023, de 24 de enero, un Certificado de Ahorro Energético (CAE) es un documento electrónico que establece el reconocimiento fehaciente del ahorro anual de consumo de energía final derivado de una actuación de eficiencia energética realizada bien de acuerdo con el catálogo al que se refiere el artículo 18 de este real decreto bien bajo la consideración de actuación singular.

El tema es más o menos así:

Las comercializadoras pueden (a) poner dinero en el FEE o (b) comprar CAEs. Cualquiera de las dos opciones, pero lo tienen que hacer sí o sí: son SUJETOS OBLIGADOS, el primer eslabón de la cadena.

La cuestión es que estas empresas comercializadoras tienen mucho jaleo – y sobre todo un pequeño conflicto de intereses – y su objetivo es vender energía, así que no se van a poner a gestionar expedientes CAE. Por eso la ley establece un nuevo personaje en esta película, el SUJETO DELEGADO, a saber, una empresa que compra CAEs a las empresas que desarrollan las acciones y se los revende al SUJETO OBLIGADO.

En el otro extremo de la cadena están las empresas, particulares o entidades públicas (colegios, hospitales, etc.) que hacen inversiones en equipos más eficientes y que generan CAEs.

Eso sí, los SUJETOS DELEGADOS van a por cosas grandes, volúmenes elevados de ahorro para que la gestión del CAE (que no es baladí, ojo) sea rentable.

Por eso añadimos un nuevo sujeto, nosotros. Una entidad independiente que gestiona CAEs (en nuestro caso especializados en PYMES) y hace de nexo entre las empresas o particulares, y el SUJETO DELEGADO, que no tiene suficiente capilaridad para llegar hasta “pequeños” ahorros.

Hay un último personaje en la trama: el SUJETO VERIFICADOR, que – lógicamente y valga la redundancia – verifica que los cálculos de ahorros emitidos por la entidad independiente – o sea, nosotros – es correcta.

En resumen: tú compras un compresor y nos llamas. Nosotros hacemos los cálculos y generamos los CAEs, gestionamos toda la documentación y los vendemos a un sujeto delegado, y cuando está verificado, tú cobras el dinero, que empleas en comprar tu nuevo compresor. Es decir, usas la ayuda para lo que la has pedido y en el momento en el que la has pedido.

El sujeto le vende sus CAEs (que ya no son tuyos) a un sujeto obligado, cerrando así el círculo.

Conclusión obvia: se está creando un mercado, sujeto a la ley de oferta y demanda (por tanto, más justo) y gestionado por empresas privadas (por tanto, infinitamente más rápido y eficiente). Y de rebote, se fomenta el ahorro, la competitividad, la descarbonización y la sostenibilidad. Punto positivo para nuestros nietos.

Suena a cosa de película…

Quizá pienses que esto demasiado bonito para ser cierto. Puede, no lo sé, por lo menos lo de bonito, porque cierto es del todo.

Bien, vamos por partes. De hecho, pongamos un ejemplo.

HACE DOS AÑOS.

Año 2022. Hagamos un análisis de cómo sería un estudio de inversión con la situación existente hace dos años. Por ejemplo, supongamos que se quiere adquirir un nuevo compresor. Es necesario hacerlo, así que echas tus cuentas:

  • Acción: sustitución de un compresor de 100kW por otro más eficiente.
  • Inversión: 100.000€.
  • Consumo anual: trabajamos a 3 turnos durante todo el año, es decir, 24 horas durante 260 días del año (no se cierra). Eso nos da 260*24= 6.240 horas de uso del compresor. Para una potencia de 100kW tenemos, por tanto, 624.000kWh de consumo al año.
  • Precio del kWh: supongamos un precio de 0,1€/kWh para que los cálculos sean sencillos.
  • Ahorro estimado: 30% del consumo anual, es decir, 624.000 * 0,30 = 187.200kWh (18.720€/ año)
  • Subvención disponible: 25% (25.000€)

Con estos datos, calculas el retorno de inversión.

  • Sin subvención: 100.000€ / 18.720€ de ahorro anual = 5,34 años.
  • Con subvención: 75.000€/ 18.720€ de ahorro anual = 4 años.

Parece que es una inversión con sentido. Eso sí, no te haces trampas en el solitario: sabes que la subvención llegará dentro de mucho, mucho tiempo. Dicho de otro modo, ese retorno de 4 años no es real, ya que tienes que adelantar el 100% de la inversión. Y eso sin contar la ingente carga burocrática. Aún así, no hay otra opción, así que se da luz verde.

EN LA ACTUALIDAD

Año 2024. Ahora existe una nueva herramienta; los CAEs. Vamos a ver cómo se plantea el tema dos años después. Misma inversión, mismo ahorro.

Como el ahorro es de 187.200kWh eso nos da 187.200 CAEs, que (aquí hacemos una suposición porque es un mercado sujeto a oferta y demanda) se pagan a 0,1€/CAE, es decir, vamos a obtener 18.720€ en CAEs. Contantes y sonantes. Aquí y ahora.

Por tanto, la inversión real será de 100.000€ – 18.720€ = 81.280€. Como ahorras 18.720€ al año, eso nos da un retorno de 81.280€ / 18.720€ = 4,34 años.

Cierto, con la subvención cobrabas un poquito más de 18.720€, pero a saber cuando llega. Y aquí viene lo bueno: estos CAEs se cobran inmediatamente porque no te los paga el Gobierno, sino una entidad privada que comercializa CAEs como un producto más. En dos semanas tienes tus 18.720€ y ese retorno de 4,34 años, que no está nada mal, es completamente real.

Dato adicional: si durante el año 2023 has emprendido alguna acción de ahorro energético, también puedes generar CAEs.

Y sin papeleos. Porque la gestión enterita de todo la hacemos nosotros, QE2.

Tipos de CAEs

Los CAEs han venido para quedarse. Hay 3 años para generar los CAEs de acciones desarrolladas desde el 01/01/2023. Eso sí, conviene saber que no todos los CAEs son iguales.

Básicamente hay dos tipos de acciones que generan CAEs: las acciones estandarizadas y las acciones singulares. Las acciones estándar están recogidas en un listado (Orden TED/845/2023 de 18 de julio. Ojo, está a punto de salir una actualización que estamos ansiosos de leer). En este listado se detallan los cálculos a realizar, la documentación y los requisitos que deben cumplir estas acciones que, aviso, son bastante restrictivos.

De todo esto no te tienes que preocupar en absoluto porque lo hacemos todo nosotros.

Y luego están las acciones singulares que son, básicamente, todo lo que quieras. Eso sí, siempre que justifiques (con una memoria técnica, mediciones y cálculos de ingeniería industrial) que el ahorro es real. Y sin mentir porque no vale de nada, ya que hay un sujeto verificador que va hacer, y muy bien además, su trabajo.

De todo esto tampoco te tienes que preocupar en absoluto porque lo hacemos, de nuevo, todo nosotros.

Un nuevo mercado

La maniobra del Gobierno, la verdad, es bastante audaz. Al crear un mercado liberalizado en el que SE PAGA por ahorrar (y por invertir) se incentivan las acciones por parte de empresas y particulares (aviso a navegantes: una acción en tu comunidad de vecinos también genera CAEs) y se – por fin – llevan a cabo estrategias reales y efectivas que reducen las emisiones y el impacto medioambiental.

En todo este lío inmenso entramos nosotros, un sujeto independiente que aglutina los CAEs de las PYMES que, como siempre, son las grandes olvidadas del sistema, ya que todo esto está pensado para grandes agentes.

Te lo contamos en directo

En este post hemos tratado de explicar de forma breve y sencilla, cómo funcionan los CAEs, pero si quieres saber más, vamos a celebrar algunas jornadas «en vivo»:

Por eso, vamos a estar hablando de CAEs, energía, ahorro y muchas cosas más en las próximas semanas:

  • Una charla en la FER, la semana del 20 de mayo (la comunicaremos de forma independiente).
  • Un evento muy molón en nuestra casa, el Colegio de Ingenieros de La Rioja, en la Plaza de San Bartolomé, la primera semana de junio, por si a la otra no puedes ir.

Y si no puedes ir a ninguna de las dos jornadas y quieres saber más, llámanos. Estaremos encantados de asesorarte y contarte lo que necesites.

Soy Gonzalo Villar, ingeniero industrial y Director Técnico de QE2: Ingeniería para el Cambio.

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